Abrir la despensa y notar movimiento dentro de un paquete de arroz o harina puede ser una experiencia desconcertante. La reacción suele ser la misma: “¿Cómo es posible que haya larvas de polilla si el alimento no está vencido?”
Esta situación es mucho más común de lo que parece y, en la mayoría de los casos, no tiene relación con una mala higiene ni con descuidos graves en el hogar. Para resolver el problema, primero es clave entender qué está pasando realmente dentro de la despensa.
Para entender por qué salen larvas en la comida, es clave conocer el ciclo de vida de estos insectos.
Este proceso no depende de la fecha de vencimiento del alimento, sino de las condiciones del entorno en las que se almacena: temperaturas altas, poca ventilación y disponibilidad constante de alimento.
Leer también: Guía completa sobre polillas en la despensa
Una creencia común es que las polillas llegan únicamente desde el exterior, pero no siempre es así.
Muchos productos pueden traer huevos desde la etapa de producción, transporte o almacenamiento previo a la compra. Estos huevos pasan desapercibidos y comienzan a eclosionar una vez que el alimento está en casa.
Además, las polillas adultas pueden ingresar por ventanas abiertas, rendijas o puertas, especialmente en épocas de calor. Una vez dentro, buscan productos secos donde instalarse, sin importar si el envase está recién comprado o lleva tiempo guardado.
Revisa también: Polillas: recomendaciones para alejarlas de tu despensa
Guardar los alimentos en su envase original puede dar una falsa sensación de seguridad. Las bolsas de plástico fino, papel o cartón no son una barrera efectiva frente a las polillas.
Las larvas pueden perforar estos materiales o aprovechar pequeñas aberturas para acceder al contenido. Por eso, incluso productos cerrados pueden terminar afectados, lo que explica por qué muchas personas se sorprenden al encontrar alimentos con insectos sin señales previas.
Te podría interesar: Larvas de polilla: métodos para prevenir su aparición
No todos los alimentos atraen a estos bichos por igual. Los más vulnerables suelen ser:
Estos alimentos comparten características que los hacen atractivos: se almacenan por largos periodos, son secos y suelen mantenerse a temperatura ambiente, condiciones ideales para el desarrollo de larvas si no se toman medidas preventivas.
Encontrar larvas en la despensa puede generar preocupación, pero comprender por qué ocurre permite actuar con calma y tomar mejores decisiones.
Si te interesa seguir cuidando lo que guardas en tu cocina y evitar sorpresas, en el blog de Cuido Mi Despensa encontrarás más guías prácticas y consejos simples para tu rutina diaria.